Complicidad en el viejo continente, el viaje de Tatán.

A las 9 am del 1 de diciembre del 2015 sonó el teléfono del lugar donde trabajo, cabe mencionar que soy tecnólogo médico citogenetista de clínica las condes. Era uno de los hematólogos que trabajaba en CLC, el cual se había ido de la clínica a un lugar donde le ofrecían mejores condiciones laborales, y llamaba para contarnos que ya no seguía trabajando con nosotros y además para ofrecer un cupo en un congreso de citogenética hematológica en Europa, específicamente en la ciudad de Alicante, España. Es así como comenzó este viaje tan lindo, tanto en lo profesional como en lo personal.


El día 9 de mayo de este año era la fecha en la cual debía viajar, la esperé con ansias y siendo las 9 de la mañana me encontraba en Arturo Merino Benítez o Nuevo Pudahuel, como se llamará ahora, haciendo fila en el counter de la Aerolínea KLM, para entregar mi maleta. Llega mi turno, me atiende una niña muy simpática, a la cual procedo a entregar mi pasaporte y patudamente me atrevo a preguntarle si tiene un asiento donde pueda ir mas cómodo o sentado solo, su respuesta fue no, pero me ofrece un upgrade a business que estaba en oferta a 300 Euros, unos 230 mil pesos chilenos, al cual accedo sin dudarlo, ya que el viaje hacia destino, con escala de en Ámsterdam eran aproximadamente 28 horas. Era la primera vez que viajaba tan pitucamente al extranjero. Me dirigí a policía internacional, hice todo ese papeleo que no soporto, pase y me dirigí a la puerta de embarque con mi ticket de business, entré al avión primero que todos, porque al pagar mas por el boleto, que te da derecho a un mejor asiento y mejor atención, tienes PRIORITY ACCESS, ya que eres sky priority traveler. Entro, encuentro mi asiento, el 6G y al estar ordenando mis cosas se me acerca una de las 5 flight attendant de business. Era una holandesa muy guapa y simpática, me ofrece champaña, la tomo y le pregunto, is this real champaigne? A lo que ella responde: Off course!, claro, era un poco obvio que se trataría de champaña y no de un vino espumante, mal que mal, estaba en businnes. Pasan un par de minutos, dan orden de sentarse, abrochar el cinturón de seguridad, el avión se dirige a posición de despegue y despegamos. No se imaginan el espacio y lo cómodo del asiento, quedas acostado completamente como en tu cama y puedes ver tv como si estuvieras en tu habitación.


Pasadas 14 horas de vuelo, en las que vi fácilmente 5 películas, dormí un par de horas y comí todo lo que pude, porque obviamente en business te ofrecen de todo, si hasta un neceser de un diseñador Holandés, desconocido para mi, me regalaron. Llegue a Ámsterdam tipo 9 de la mañana y es acá donde comienza de verdad el viaje, me dirijo a conversar con una guardia, a la que le explico que tengo 8 horas de escala, le pregunto si puedo salir del aeropuerto para dar una vuelta en Ámsterdam City Centree, ella amablemente me pregunta: do you have a visa? (Tiene visa) A lo cual respondo: I’m Chilean, i don´t think i need a visa for getting out of the airport. (Soy de chile, no creo que necesite una visa para salir del aeropuerto). Y efectivamente no la necesitaba.

Pase por policía internacional para poder entrar oficialmente a Holanda, era una fila interminable, donde estamos separados de la comunidad europea, ellos tienen acceso rápido y casi siempre esta vacía esa fila. El policía me pregunta en un español muy precario, que es lo que voy a hacer, le respondo con mi español de Chile y no entiende nada, inmediatamente le vuelvo a decir lo mismo, pero esta vez en inglés, i’m going to Alicante for a medical meeting (Me dirijo a Alicante a una reunión médica), me timbró el pasaporte y legalmente me encuentro en la comunidad Europea.

Compre mi boleto para tomar el tren que me llevaría al centro de la ciudad, me dirigí en búsqueda del torniquete para validad el boleto y es acá donde comienza mi asombro, no existe dicho torniquete, se da por hecho que todo el mundo paga el transporte, por lo que procedí a validar la entrada y fui en búsqueda del anden numero 3, el que va al centro de la ciudad.

Holanda es un país primer mundista, todo se respeta, nadie hace problemas por nada, simplemente no existes, imagínense que un mendigo me pidió plata y luego, al ver que yo no andaba con efectivo, se despidió, disculpo y me dijo que iría a otro lugar a pedir, para no molestarme, en nuestro Chile esas cosas no ocurren. Sooo freak.

En esas horas, me dediqué a pasear por las calles de Ámsterdam con la idea clara de volver luego terminado el Simposio de citogenética y así fue, pero esta vez no iría solo, iría con mi novio, quien había viajado tres días antes y estaba esperándome en Alicante. Volví al aeropuerto de Amsterdam (Schippol), cansado y queriendo solo llegar pronto a alicante, aborde mi vuelo, esta vez de Transavia tipo 7 de la tarde y dormí durante todo el viaje, el cansancio y el cambio de hora se sienten.



Una vez en Alicante, agarré un taxi y le pedí que me llevara al Hotel AC Alicante by Marriott para poder descansar y estar con las pilas puestas para asistir al Simposio. Alicante es una ciudad fascinante, esta ubicada en la costa mediterránea de España. La ciudad es limpia, no se ve basura en la calle, la gente es muy amable, siempre están dispuestos a ayudar si tienes alguna duda o problema. El centro de la ciudad es precioso, los edificios conservan su arquitectura, no se pueden tirar abajo para construir otro nuevo, sino que deben conservar las fachadas y construir detrás de ellas.


Alicante tiene playas de arena blanca y agua cristalina. La playa emblemática y donde todos van es la playa de Postiguet. Existe comercio ambulante en la misma playa y puedes comprar por 5 euros, bebidas, cervezas, y hasta Sangría, lo cual para mí era ideal, porque amo tomar cerveza en la playa.



Ir de Shopping en Alicante es una experiencia excitante, te quieres volver loco, encuentras que todo es barato, desde el paseo que se encuentra en la explanada de la ciudad hasta la famosa tienda “El Corte Ingles”, una especie de Falabella española. Acá encuentras en los mostradores ropa de diseñadores, desde TOUS, pasando por Carolina Herrera hasta Emporio Armani, pero si este sistema de retail no es de todo su agrado, puede ir al imperdible Zara, que es mucho más barato y lindo que en Chile. Compramos un par de cosas, pero preferimos ahorrar para Ámsterdam y Barcelona.



Una vez terminado el simposio, con mi pololo nos fuimos al aeropuerto de Alicante, y tomamos un vuelo low cost de Transavia con destino Ámsterdam, nos hospedamos en un lugar llamado La Corte Sconta B&B, es un hostal tipo HouseBoat muy lindo y atendido por unos italianos que están radicados en Holanda.



El primer día salimos a recorrer museos y los infaltables coffee shops, compramos unos cuantos gramos de weed y fumamos unos ricos porros sin culpa y con la certeza de lo que estás haciendo es legal y sin que nadie te mire raro, recorrimos la hermosa ciudad de Amsterdam, admiramos la arquitectura y nos fascinamos con ella.



Luego fuimos al museo de Vicent Van Gogh y a la casa de Ana Frank, ambos lindos en distinta forma. El museo de Van Gogh te muestra la vida y las obras del pintor, desde su lucidez a su locura, su amor por la pintura y su respeto por la gente de campo, él decía que ser hombre de campo era alucinante, amaba el trabajo que se realizaba en los prados, dejando plasmado en muchos cuadros su admiración por ello. La casa de Ana Frank es hermosamente sobrecogedora, un lugar donde puedes reflexionar sobre como fue posible todo lo que ocurrió con los judíos durante la segunda guerra, admirarte como fueron capaces de vivir en una casa por tanto tiempo, preguntarte cómo mataban el tiempo para no aburrirse hasta el día que fueron descubiertos, capturados y llevados al campo de concentración de Auschwitz.


Hicimos un tour por los canales de Ámsterdam, muy lindo y romántico, recomendable 100%, porque no sólo te muestra la ciudad desde otro punto de vista, sino que también te cuenta la historia de cómo se fue poblando y muestra los distintos barrios de la ciudad.


Es prácticamente imposible no encontrarte con Chilenos, de hecho nos pasó, se nos acercó una niña que andaba con su familia de vacaciones a saludarnos, muy simpáticos y felices de ver a gente de su tierra hacienda lo mismo que ellos, turistear.


Pasado dos días de recorrer Ámsterdam, nos fuimos a Barcelona, llegamos tipo 9 de la noche, nos quedamos en casa de un primo de mi novio los días que nos quedaban antes de emprender vuelo a Santiago, muy cansados y muertos de hambre, por lo que decidimos salir a comer comida oriental al Matsuri y luego a la casa para poder descansar y dormir.



Barcelona es una ciudad preciosa, te deja la sensación que por cualquier lugar que camines está lleno de historia y probablemente así sea. Fuimos a la Sagrada Familia, emblemática iglesia gótica aún en construcción, del arquitecto de apellido Gaudí, de la cual puedo decir en una sola palabra: Fascinante. Cada detalle que tiene esta construcción la debes mirar, no sacarte una foto en ella, es prácticamente un pecado. Caminamos por la playa de Barcelona, donde está la versión del hotel Burj Al Arab de Dubai, pero de la cadena W, llegamos a la Barceloneta, lugar típico donde existe de todo, desde un lugar donde puedes mandar a hacer un violín, ropa o tomar una cerveza en la calle.


Ir de shopping en Barcelona es espectacular, existe una especie de paseo Ahumada llamado Passeig de Gràcia, en español Paseo de Gracia, donde además de estar todas las tiendas que te puedes imaginar, están también las casas de Gaudí. Solamente compramos un “par” de cosas, ya que tentación es grande. En definitiva, Europa es un continente que denota las cuatro vueltas de ventaja que nos llevan, andar recorriendo las calles de las pocas ciudades que conoci, fue una experiencia que vale la pena repetir, estoy completamente seguro que siempre habrá algo nuevo que conocer, lo que te dejará con ganas de volver.

  • Facebook - Black Circle
  • Twitter - Black Circle
  • YouTube - Black Circle
  • Instagram - Black Circle

© GMZ - Todos los derechos reservados.
Las imágenes y contenidos publicados en este sitio no pueden ser reproducidas por ningún medio sin autorización.